Pere Vilà

Dret + Esport + Administració Pública

Los clubes de natación de Catalunya reclaman un ecosistema que apoye a los clubes sin ánimo de lucro

Los clubes catalanes de natación solicitan una mayor protección para salvaguardar un modelo deportivo y de gestión que ha consolidado un sistema único y altamente exitoso.

Artículo publicado al portal 2playbook.

La ACNC, patronal que aglutina a los 50 principales clubes de natación de Catalunya, pide a los grupos parlamentarios una visión política y estructura legislativa que reconozca y proteja una singularidad que ven amenazada por los crecientes intereses económicos de una competencia económicamente agresiva. 

Los clubes catalanes de natación solicitan en sede parlamentaria una mayor protección para salvaguardar un modelo deportivo y de gestión que ha consolidado un sistema único y altamente exitoso, reflejado en una veintena de medallas olímpicas desde 1988. La Asociación de Clubes de Natación de Catalunya (ACNC) ha reivindicado ante los representantes de cuatro grupos políticos del Parlamento catalán —PSC, Junts, ERC y PP— la necesidad de preservar, fortalecer y consolidar un modelo deportivo singular al que no quieren poner fecha de caducidad, y que ahora se ve amenazado por la irrupción de grandes agentes económicos, muchos de ellos con capital extranjero. Estas empresas, a través de cadenas de gimnasios, compiten por la gestión de los mismos centros deportivos municipales donde nacieron y crecieron numerosos clubes, poniendo en riesgo no solo su continuidad, sino también la estabilidad del sistema deportivo y la fortaleza deportiva de las federaciones vinculadas.

La asociación aglutina los intereses comunes de los clubes de natación y lucha para garantizar su continuidad. Su objetivo es reclamar a los Gobiernos de Cataluña y España un ecosistema legislativo y político que les tenga en cuenta y no les deje en desventaja respecto a competidores con mayor capacidad económica. “Queremos que se nos tenga en cuenta por nuestra singularidad. Somos clubes sin ánimo de lucro, trabajamos el eje social y lideramos negociaciones que afectan positivamente a todo el tejido deportivo asociativo”, afirma Francesc Casabella, presidente del CN Mataró y de la ACNC en el encuentro mantenido con diferentes grupos políticos. 

La asociación se presenta como “un interlocutor necesario para tomar decisiones que afectan al tejido deportivo” en una legislatura política en la que deben definirse tanto una nueva ley catalana del deporte como otras medidas legislativas de ámbito regional y nacional que pueden afectarles. “No se trata sólo de dar ayudas económicas a los clubes, sino de crear un ecosistema que preserve, mantenga y potencie las entidades deportivas sin ánimo de lucro”, plantea Pere Vilà, gerente de la patronal catalana de clubes de natación. 

Los clubes de natación han recordado que  las administraciones públicas y los clubes deben trabajar conjuntamente para poder reforzar el papel esencial del deporte, al tratarse de gestores de instalaciones deportivas, en su gran mayoría concesiones administrativas, se encuentran en “la primera línea de impacto” en lo que se refiere a decisiones gubernamentales: desde los cierres por la pandemia a la crisis energética o las restricciones de agua por la sequía. “El contexto actual nos obliga a evolucionar, y no podemos hacerlo sin ir de la mano de la administración. La colaboración público-privada es más necesaria que nunca. Necesitamos un plan de choque con visión política a medio-largo plazo, porque si no protegemos los clubes deportivos, en diez o quince años se diluirá toda la fortaleza del tejido deportivo”, advierte Vilà.

Fundada en 1997, la patronal catalana de clubes de natación aglutina las 50 entidades más destacadas de Cataluña, una red que aglutina más de 120.000 socios y 5.000 trabajadores, lo que significa más del 95% del total a nivel territorial. Su impacto económico directo supera los 100 millones de euros, el equivalente al 0,23% del producto interior bruto (PIB) de Cataluña. Si se tiene en cuenta el impacto indirecto, la cifra se quintuplica hasta 500 millones, según datos de la asociación. La gran mayoría de sus entidades han sido declaradas de utilidad pública y cuentan con trayectorias superiores a los 80 años. 

La Ley de Contratos del Sector Público una amenaza a la libre competencia para el sistema deportivo

Según advierten, la esencia de estos clubes de natación, donde se han formado deportistas de élite mundial como Mireia Belmonte, Hugo González y Jessica Vall, así como las siete veces campeonas de Europa de waterpolo femenino, las laureadas nadadoras del equipo nacional de natación artística y los integrantes de los equipos de waterpolo —femenino y masculino— que lograron el oro olímpico en París 2024 y el reciente bronce mundial, exige un esfuerzo constante e ingente que no obtiene el soporte público suficiente ni real. Garantizar la continuidad tanto de la natación de base como del alto rendimiento es fundamental para mantener un sistema exitoso, pero también este legado deportivo con tantos años de trabajo. “Queremos defender el modelo de club como referencia europea, que está amenazado por la irrupción de grandes agentes económicos que se centran en obtener grandes ebitdas y descuidan la apuesta por el fomento del deporte”, asegura Jesús Cortés, presidente del CN Terrassa. De media, estas entidades destinan un mínimo de entre un tercio y una cuarta parte de su presupuesto a la promoción del deporte federado. 

“Sin nuestro papel como formadores no habría deportistas olímpicos ni medallas”, incide Helena Pérez, gerente del CN Sant Andreu. “Nosotros podríamos tener 17.000 socios y maximizar los ingresos, pero lo hemos limitamos a 12.500 y tenemos una lista de espera porque nuestra prioridad es invertir en mejorar la instalación deportiva, garantizar la viabilidad y competitividad de los diferentes equipos y crear una cohesión social única en el barrio”, aporta Julián García, presidente del CN Atlètic-Barceloneta. 

Esta apuesta, advierten, contrasta con la de las grandes cadenas, cuyo objetivo principal es maximizar su rentabilidad económica. La actual Ley de contratos del sector público es una de las cuestiones que más preocupa a estas históricas entidades, que denuncian el elevado peso que tienen los criterios económicos en las licitaciones para gestionar instalaciones deportivas municipales que muchas veces tienen que ser rescatadas, por este motivo la Asociación ha iniciado un trabajo que impulsa su adecuación des del reconocimiento europeo a su transposición a nivel nacional. 

“Nuestros clubes tienen arraigo histórico y social, y una visión más a largo plazo que algunas empresas las cuales únicamente buscan rentabilidades rápidas. Por eso consideramos que la parte cualitativa y de experiencia en la gestión debería pesar más en los pliegos que la parte económica”, retoma Casabella. Y Claudi Martí, presidente del CN Sabadell, va más allá: “Los procesos de licitación de instalaciones municipales son un drama para los clubes, ya que con la actual Ley siempre estamos en desventaja. Podemos competir y ganar licitaciones que valoren la gestión, la formación, el arraigo histórico, la cohesión social y en definitiva el interés público, pero nunca podremos competir con precios de compañías que tienen más músculo financiero y que pueden presentar ofertas económicas más arriesgadas, con lo que esto puede suponer”. 

Los directivos advierten del riesgo que supone que los clubes de natación dejen de estar al frente de instalaciones municipales y trabajar codo con codo con los garantes del interés público y social, un hecho que ya se ha producido en más de una ocasión en el área metropolitana de Barcelona los últimos años. Además, temen que este escenario se acentúe en el futuro, pues sólo en la capital catalana están previstos varios concursos para adjudicar la gestión de más de una decena de centros. Entre estos se encuentra el nuevo CEM Sagrera, que se construirá en el mismo emplazamiento que la que fue la cuna del CN Sant Andreu. 

De una ley de mecenazgo a la simplificación de trámites burocráticos

“Los clubes llevamos muchos años invirtiendo en equipamientos municipales para garantizar la práctica deportiva y la actividad física para toda la ciudadanía, siempre alineados con nuestra vocación de servicio público y compromiso social, que forman parte de nuestro ADN. No pedimos una legislación que nos favorezca, sino que se nos tenga en cuenta, se valore nuestro trabajo social y no se nos excluya por desconocimiento”, reivindica Claudi Martí.

Los clubes piden un mayor apoyo real y efectivo más allá de las líneas habilitadas hasta el momento y que son exclusivamente con visión de actividad deportiva, lamentando el vacío que existe al quedar excluidas de líneas de subvenciones para otras cuestiones que ayudarían a fomentar su eficiencia energética y sostenibilidad. 

Pocos sectores, de hecho, han dedicado más medios a optimizar los consumos de agua. “Creamos una división interna de trabajo para recoger las mejores prácticas desarrolladas por los clubes para ahorrar agua y ver qué rendimiento tienen. Muchas de estas siguen en vigor pese a que ya no nos afectan las restricciones, y con ello hemos recortado los consumos un 30%”, destaca Casabella.

Pese a ser un aspecto clave en sus reivindicaciones, la junta directiva de la ACNC plantea demandas que van más allá. En el marco de la nueva ley catalana del deporte, la asociación defiende la necesidad de fomentar la práctica deportiva y la actividad física impulsando una serie de medidas e incentivos fiscales, como la desgravación del IRPF y la revisión de la tributación del IVA. Además, propone la creación de una ley de mecenazgo que facilite el apoyo empresarial al deporte y solicita la simplificación de los plazos administrativos para agilizar trámites burocráticos, con el fin de optimizar los recursos. “No hay incentivos económicos o fiscales para atraer eventos, para impulsar aportaciones empresariales dedicadas al fomento de la práctica deportiva de base o faciliten el acceso a la práctica deportiva a través de bonificaciones. añade Vilà. 

Invitados a participar en comisiones deportivas para exponer sus necesidades

Los representantes de los grupos parlamentarios han tomado nota de sus reivindicaciones y han invitado a la ACNC a participar en próximas comisiones de deportes donde, además de poder exponer con mayor detalle sus necesidades, podrán tener voz en la definición de la nueva ley catalana del deporte, que se prevé que inicie la tramitación este año y pueda aprobarse antes que finalice la actual legislatura, en 2028. 

“Sois un valor para Cataluña”, aporta José Ignacio Aparicio, diputado y portavoz de deportes del PSC. “Habéis acreditado historia y tradición, algo que no se puede construir sin protección”, han añadido las portavoces de Junts, Anna Erra y Montse Ortiz. Desde ERC, Marta Vilalta y Juli Fernández han coincidido en que el ejecutivo también considera “el deporte como un bien social, y por ello se deberían tener en cuenta tanto el arraigo como lo que suponen los clubes en las licitaciones”. 

Los portavoces del PP, Juan Fernández y Pau Ferran, han destacado que los clubes de natación “gestionan instalaciones deportivas de alta complejidad que fomentan la práctica deportiva, de formación y competición, y que por su componente social son espacios que prestan un servicio público”. Además, han reclamado “más apoyo económico para optimizar la eficiencia de sus instalaciones”. 

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